La Subsecretaría de la Mujer, Género y Diversidad y el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Salta firmaron un convenio de cooperación para promover políticas orientadas a fortalecer la autonomía económica de las mujeres, con eje en la capacitación y el acceso a herramientas profesionales.
El acuerdo establece un marco de trabajo conjunto para desarrollar proyectos académicos, sociales y científicos que contribuyan a ampliar las oportunidades laborales, en un contexto donde la formación especializada aparece como un factor cada vez más determinante para mejorar la empleabilidad.
El documento fue suscripto por Julieta Valencia Donat y Néstor Daniel Cáseres, quienes coincidieron en la necesidad de articular esfuerzos entre el Estado y las instituciones para generar iniciativas con impacto social y productivo.
Entre los principales alcances del convenio se prevé la puesta en marcha de cursos, seminarios, talleres y jornadas de actualización, además de espacios de especialización vinculados a las ciencias económicas. La propuesta también incorpora instancias de formación en perspectiva de género, diversidad y prevención de violencias, entendidas como herramientas que favorecen entornos laborales más equitativos.
“Esta firma representa un paso concreto hacia la autonomía económica de las mujeres. La capacitación es clave para ampliar oportunidades, fortalecer habilidades y mejorar la calificación profesional”, afirmó Julieta Valencia Donat, al destacar que el acceso a más herramientas laborales impacta tanto en el presente de cada mujer como en el desarrollo social de la provincia.
Desde la entidad profesional, Néstor Daniel Cáseres subrayó que la iniciativa implica proyectar el rol institucional hacia acciones con mayor alcance comunitario. “Estamos poniendo nuestro tiempo y recursos para que estos objetivos puedan concretarse”, señaló.
El enfoque del convenio se alinea con una tendencia creciente en el mercado laboral: la promoción de la autonomía económica como condición necesaria para reducir brechas de género y ampliar la participación femenina en sectores profesionales.
En términos productivos, la formación orientada a la empleabilidad no solo mejora las trayectorias individuales, sino que también contribuye a diversificar el capital humano disponible para las organizaciones. Bajo esa lógica, la articulación entre organismos públicos y entidades técnicas se consolida como una estrategia para impulsar inclusión con impacto económico sostenible.
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