Cuando en 2011 el recordado Padre Chifri impulsó la primera edición de la Fiesta y Feria de la Papa Andina, el objetivo era tan sencillo como profundo: dar valor al trabajo de los pequeños productores de la Quebrada del Toro, abrirles un mercado para su producción y demostrar que era posible generar oportunidades sin que las familias tuvieran que emigrar.
Hoy, ese sueño llega a su 14ª edición convertido en una celebración que reúne a productores, artesanos, músicos y visitantes de distintos puntos de la provincia.
Durante la presentación oficial realizada en el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM), el párroco de Misión Alfarcito, Walter Medina, recordó el verdadero significado de este cultivo para las comunidades de altura.
"La papa es lo que nos da, lo que nos nutre, lo que nos da la vida. Es un producto tan noble, que nace de la madre tierra."
Sus palabras resumen el espíritu de una fiesta que trasciende lo gastronómico para convertirse en un homenaje a la cultura andina y al trabajo de quienes cultivan variedades ancestrales de papa a más de 3.000 metros de altura.
"Estar hoy en el Museo de Alta Montaña también nos conecta con esa historia. Si bien nuestra zona tiene una fuerte identidad tastilence compartimos esa forma ancestral de vivir de lo que nos brinda la tierra", expresó Medina.
El sacerdote también invitó a los salteños a descubrir el verdadero sabor de este alimento emblemático. "Muchos conocen las papas andinas que se venden en los supermercados, pero cuando uno viene al cerro y compra la papa andina de los productores descubre que es otra cosa."
Una fiesta para toda la familia
La edición 2026 incorporará una propuesta pensada para disfrutar durante toda la jornada. El domingo 12, desde las 11.30, alrededor de 80 motociclistas llegarán hasta Alfarcito para participar de la tradicional bendición de las motos.
"Al motociclista le gusta salir, recorrer, y vienen a Alfarcito porque realmente es un lugar donde hay una presencia especial. Uno siente algo distinto", comentó el padre Medina.
La programación incluirá además espectáculos de folclore, cumbia y música romántica, además de la tradicional feria de productores y comidas regionales elaboradas con papa andina.
Este año, la organización decidió trasladar el cierre de la fiesta al domingo, una modificación que, según Medina, busca fortalecer el carácter familiar del encuentro.
"Siempre terminábamos el sábado, pero este año decidimos hacerlo el domingo. Creemos que es un día más de familia; la gente puede compartir con tranquilidad y disfrutar de toda la propuesta."
Un legado que sigue creciendo
Catorce años después de aquella primera edición impulsada por el Padre Chifri, la Fiesta y Feria de la Papa Andina sigue creciendo sin perder su esencia: poner en valor uno de los alimentos más representativos de los Andes y, al mismo tiempo, generar oportunidades para las familias productoras de la Quebrada del Toro.
Cada bolsa de papas vendida, cada visitante que llega a Alfarcito y cada productor que encuentra un nuevo mercado representan la continuidad de un proyecto que nació con una fuerte vocación social y que hoy forma parte del calendario cultural y productivo de Salta.
Porque, como resumió el padre Walter Medina, detrás de cada papa andina hay mucho más que un cultivo: hay una forma de vida, una identidad y el sueño de que las comunidades puedan seguir creciendo sin dejar su tierra.
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