La UIS sumó respaldo político y oficial para destrabar la crisis del gas que mantiene paralizada a la industria

La Unión Industrial de Salta reunió nuevos apoyos para su reclamo por la falta de gas que tiene frenadas a grandes industrias de la provincia hace una semana, con pérdidas millonarias, y miles de empleos en riesgo.

La crisis del gas que afecta a la industria salteña sumó ayer un nuevo capítulo político e institucional. La Unión Industrial de Salta reunió respaldo de funcionarios provinciales y de la senadora nacional Flavia Royón para reforzar su reclamo por la restricción total del suministro que mantiene paralizadas a las grandes plantas fabriles de la provincia.

El encuentro se realizó este lunes y contó con la participación del presidente de la UIS, Eduardo Gómez Naar, junto al ministro de Producción y Minería, Ignacio Lupión, y el subsecretario de Energía de la provincia, Pablo Guantay. En la reunión, los industriales expusieron el impacto que ya está provocando la falta de gas sobre la actividad, la producción y el empleo.

Según se planteó, la paralización alcanza a empresas de rubros muy diversos, desde fabricantes de cerámicos hasta ingenios azucareros, embotelladoras de gaseosas y compañías citrícolas. En todo el NOA, el universo afectado rondaría entre 500 y 600 industrias.

La UIS dejó en claro que el problema ya superó el plano coyuntural. A las pérdidas millonarias que se acumulan por estos días se suma una inquietud más profunda: las versiones que advierten que, por falta de inversiones y ciertas condiciones regulatorias, las restricciones podrían repetirse el año próximo e incluso extenderse en los años siguientes.

Ese es hoy uno de los puntos más sensibles para el entramado industrial. No se trata solo de la producción que está detenida ahora, sino de la incertidumbre sobre la energía futura que necesitan las empresas para sostener operaciones, planificar expansión y concretar nuevas inversiones.

En la reunión se acordó avanzar en un trabajo conjunto entre el sector público y el privado para buscar soluciones de corto, mediano y largo plazo. También hubo coincidencia en la necesidad de ampliar el reclamo, articulando con las uniones industriales y los gobiernos provinciales del NOA y del NEA para llevar una posición común al Gobierno nacional.

Desde la Unión Industrial remarcaron que la falta de gas no solo genera pérdidas económicas directas, sino que pone en riesgo miles de puestos de trabajo y amenaza con enfriar proyectos de inversión que, sin energía disponible y a precios razonables, difícilmente puedan avanzar.

Con este nuevo respaldo, la UIS intenta fortalecer su posición en una discusión que ya dejó de ser sectorial para convertirse en un problema productivo de escala regional. La señal que busca dar el empresariado es clara: sin una solución estructural para el suministro de gas, no solo está en juego la producción de esta semana, sino parte de la competitividad futura del norte argentino.

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