Hay emprendimientos que tienen buen producto, ganas de crecer y mucho oficio, pero todavía arrastran una cuenta pendiente: cómo mostrarse mejor. Ahí entra en juego una herramienta que muchas veces parece secundaria, pero no lo es para nada: el diseño.
Con esa idea de fondo, la Provincia renovó el convenio entre la Secretaría de Industria y Comercio y la Escuela de Bellas Artes “Tomás Cabrera”, una articulación que permitirá que pequeños emprendimientos, productores, asociaciones y cooperativas accedan a un servicio integral de diseño gráfico para fortalecer su imagen.
La propuesta tiene algo interesante porque genera beneficios en dos direcciones al mismo tiempo. Por un lado, acompaña a micro, pequeñas y medianas empresas que no cuentan con recursos para contratar este tipo de servicio de manera privada. Por otro, les da a estudiantes del último año de la Tecnicatura Superior en Diseño Gráfico un espacio real para poner en práctica lo aprendido y desarrollar sus trabajos finales con casos concretos.
El mecanismo ya está aceitado. La Secretaría de Industria y Comercio seleccionará a los emprendimientos postulantes y luego esos proyectos serán asignados a estudiantes avanzados de la carrera, que trabajarán durante unos cuatro meses en propuestas específicas de identidad visual y comunicación.
Eso incluye desde la creación o rediseño de marcas hasta identidades corporativas o institucionales, manuales de identidad visual, tarjetas personales, piezas gráficas publicitarias y otros materiales que pueden marcar una diferencia fuerte a la hora de vender, posicionarse o simplemente ser recordados.
Esta edición alcanzará a 13 emprendimientos de distintos puntos de la provincia, entre ellos Cachi, Seclantás, Salta Capital, Coronel Moldes, Chicoana, Vaqueros y Atocha. Para muchos pequeños productores y emprendedores, acceder a una identidad visual profesional puede ser un punto de inflexión. No solo porque mejora la presentación de sus productos o servicios, sino porque les da más herramientas para competir, diferenciarse y conectar mejor con potenciales clientes.
Del lado de la escuela, la experiencia ayuda a que los futuros diseñadores se enfrenten con encargos reales, con tiempos, necesidades y desafíos concretos, algo que termina de moldear su identidad profesional mucho mejor que cualquier simulación de aula.
Los trabajos finales serán presentados en el Congreso “Dementes”, que se realizará el 14 y 15 de octubre en la Usina Cultural, una instancia que además de mostrar resultados promete funcionar como vidriera para el talento joven y para los emprendimientos que se suman al programa.
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