La campaña de soja 2025 en Salta se perfila como una de las menos rentables en los últimos cinco años, aseguró el productor local Lucas Elizalde, en diálogo con IN Salta. Si bien aún faltan varias semanas para que comience la cosecha, prevista entre el 20 y el 25 de abril, “la actividad está con márgenes muy ajustados”.
Elizalde explicó que el principal problema es el aumento de los costos en dólares. "Hoy los productores estamos sufriendo porque tenemos una inflación de costos en dólares del 30%. El combustible, los fletes y otras labores se encarecieron en los últimos meses”, dijo.
Con relación a la carga impositiva, consideró fundamental extender la medida adoptada por el Gobierno Nacional hasta el próximo 30 de junio que establece una baja en las retenciones. “Sería importante que anuncien un programa de baja”, manifestó.
En cuanto al clima, sostuvo que, a pesar de un buen comienzo, con una primavera húmeda que permitió un buen perfil de humedad en los suelos; los meses de enero y febrero fueron extremadamente secos, lo que afectó a los cultivos.
Sin lugar para la especulación
Consultado a la incertidumbre del tipo de cambio y la posibilidad de esperar el mejor momento para concretar una operación de venta, aseguró que en Salta “la mayoría suele entregar casi toda su cosecha en el momento” debido a “necesidades de caja y logísticas”.
Como en el resto del país, afirmó que la soja salteña se destina principalmente a las fábricas de los puertos de Rosario, donde se transforma en harina y aceite para su exportación. Los principales destinos de estos productos son India, algunos países del Sudeste Asiático y Europa.