Salta volvió a poner el foco en un tema cada vez más decisivo para el entramado productivo: cómo hacer que las pymes trabajen mejor, tomen decisiones con más información y ganen competitividad en un contexto cada vez más exigente. En esa línea se presentaron los avances de Hack! Salta, un programa que ya empezó a dejar resultados concretos en empresas de distintos sectores de la provincia.
La iniciativa, impulsada en Salta por los ministerios de Producción y Minería y de Economía y Servicios Públicos, con el apoyo del Consejo Federal de Inversiones y la metodología de la Unidad de Vinculación Tecnológica de Córdoba, viene trabajando desde 2024 sobre una idea bastante clara: intervenir de manera directa en el funcionamiento interno de las pymes para ayudarlas a mejorar.
Lejos de quedarse en conceptos generales, el programa se mete de lleno en temas sensibles para cualquier empresa: procesos productivos, estructuras de costos, tiempos operativos, planificación y uso de información para decidir mejor. A partir de ese abordaje, 21 firmas salteñas pudieron realizar diagnósticos profundos y detectar oportunidades de mejora con impacto directo sobre su productividad.
En paralelo, 10 de esas empresas ya avanzaron en la implementación de soluciones aplicadas a su operatoria diaria. Eso incluye herramientas para optimizar recursos, mejorar el control de procesos y reducir la incertidumbre en la toma de decisiones, un punto clave para firmas que muchas veces crecen sobre la marcha, pero necesitan profesionalizar su gestión para dar el siguiente paso.
La experiencia también dejó un dato interesante: el programa no solo funciona como instancia de capacitación, sino como puerta de entrada a una nueva relación entre las pymes y el ecosistema innovador. La propuesta apunta justamente a eso, a que las empresas no se queden solas frente a sus problemas operativos, sino que puedan vincularse con herramientas, metodologías y actores capaces de acompañar su evolución.
El alcance de Hack! en Salta incluye sectores especialmente relevantes para la economía provincial, como la industria, la agroindustria, los servicios, la economía del conocimiento y empresas proveedoras ligadas a distintas actividades productivas. Esa diversidad muestra que la necesidad de mejorar competitividad ya no pasa solo por vender más, sino también por organizarse mejor puertas adentro.
Durante la presentación de avances, Ignacio Lupión remarcó que hoy la competitividad exige no solo esfuerzo y trayectoria, sino también capacidad de adaptación, organización y uso inteligente de la información. La definición resume bastante bien el espíritu del programa: ayudar a que las pymes salteñas no solo sostengan su actividad, sino que puedan crecer con más herramientas.
Las propias empresas participantes también dejaron ver ese impacto. Melina Ponisio, del Grupo NC SAS, valoró que el programa les permitió profesionalizar procesos e incorporar tecnología para mejorar el seguimiento de clientes. Por su parte, Diego Trigona, de Solid MD SRL, explicó que la capacitación les ayudó a incorporar un sistema de gestión de calidad y a prepararse para generar más empleo en la provincia.
Con ese recorrido, Hack! empieza a mostrar algo más que una serie de capacitaciones. Empieza a perfilarse como una herramienta concreta para que las pymes salteñas revisen cómo trabajan, ordenen su crecimiento y se conecten mejor con una lógica de innovación que hoy dejó de ser opcional para convertirse en parte de la competitividad.