Los Reston de CedrOran, una familia de buena madera

El CedrOran es una variedad de madera fiel, noble, versátil y con larga vida útil; así como la familia Reston que desde hace 55 años comercializa en su corralón, las maderas de mayor calidad en la ciudad.

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Rosario Reston.
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Nicolás Reston.
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Ana Laura Reston.
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Lucía Reston.

José Reston es un hombre que no ha pasado desapercibido en la escena empresarial salteña. Fue presidente de la Cámara de Corralones, tesorero de la Cámara de Comercio e Industria de Salta y durante cuatro años estuvo al frente de la Sociedad Sirio Libanesa. Además de ser una persona con gran vocación de servicio en su vida personal, es el dueño de una de las empresas más con más antigüedad y trayectoria de Salta: el Corralón CedrOran.

La historia comienza con su padre, don Nicolás Reston, quien en 1964 alquiló un local en la calle Brown y comenzó a comercializar algunas maderas que traía del norte de la provincia. El conocimiento del material y el gusto por su venta se remonta a su juventud, cuando tenía su propio aserradero en Tartagal.

De a poco, su negocio comenzó a progresar y en 1968 pudo comprar el terreno donde actualmente funciona la empresa, en Caseros 1750. Aunque al principio solo se trataba de un espacio abierto en el que las maderas estaban a la intemperie, luego se convirtió en un local techado, vistoso y con presencia.

La confianza de un padre

Corría el año 1974 cuando José Reston ingresó en la empresa familiar. Recién salido de la secundaria y con tan sólo 17 años, comenzó a involucrarse en la venta de maderas, al mismo tiempo que iniciaba sus estudios como Contador Público en la universidad.

“Mi viejo me enseñó todo. Vender madera no es fácil. Tiene sus bemoles y sus técnicas, pero por suerte y con mucha voluntad, aprendí rápido. Al año y medio ya manejaba gran parte de la empresa y tomaba decisiones importantes”, dijo José Reston en diálogo con IN Salta.

Luego de recibirse en el ‘83 ejerció la profesión durante nueve años, pero finalmente optó por dedicarse plenamente a la atención de la empresa. 

Después de ver en él las cualidades necesarias para administrar con criterio y honestidad el negocio, don Nicolás cedió un poco las riendas y José comenzó a ocuparse de prácticamente todo; pero siempre con el respaldo, sostén y asesoramiento de su padre. El lo acompañó hasta 1997 y le inculcó la seriedad, el respeto, la honestidad, el cumplimiento, el compromiso y la palabra como valores empresariales no negociables.

Tiempo de cambios 

El comercio maderero evolucionó y el negocio de los Reston tomó otra dirección. Abandonaron – aunque no totalmente- la compra de maderas nativas y comenzaron a apuntar a la madera de reforestación de pino y eucalipto que, a pesar de no tener la irremplazable calidad ni la inmensa variedad de la otra, es práctica y accesible. 

“Hoy no se vende sólo madera. Se vende melamina que es mucho más práctica para todo. También vendemos placas fenólico y vigas laminadas y compensadas. Es más, nos tecnificamos tanto que en la empresa tenemos todas las máquinas para cortar, pegar y darle el mueble prácticamente listo para armar a nuestro cliente”, contó José, entusiasmo.

Carpinteros, arquitectos, ingenieros y grandes empresas constructoras eligen a CedrOran para proveerse del material necesario para sus trabajos porque los Reston están en todos los detalles y cumplen con los compromisos comerciales asumidos. 

“Cuando mi viejo estaba, él era mucho de ‘llevá y después me pagás’. Toda esa gente que le compraba a él, a los que él les fiaba y que hoy son carpinteros hechos y derechos, siguen yendo a nuestro corralón. Eso es lo que mi papá generó. Conquistó a muchos clientes a partir de esa ayuda, de ese impulso inicial que les dio para que arranquen”, expresó.

Nueva madera

Nicolás Reston junior se unió a la empresa de su abuelo y de su padre en el 2011, después de recibirse de Licenciado en Administración de Empresas en Córdoba. Progresivamente empezó a acompañar a José en la toma de decisiones y en la gestión general del negocio que ya cumplió 55 años.

“Desde que Nico está conmigo en el corralón, yo estoy aflojando un poco. Me siento más tranquilo, aunque igual sigo activo y trabajando a la par suya. Lo lindo es que siempre estamos proyectando cosas nuevas, pensando en renovar equipos. Estoy muy feliz de que mi hijo sea mi mano derecha. Tiene mucho de mi papá y es una versión mejorada de mí”, reflexionó José en otro tramo de la entrevista.

El equipo se completa con las chicas Reston. Ana Laura es Licenciada en Turismo, Rosario se recibió de Licenciada en Relaciones Públicas y la más pequeña, Lucía, está a punto de terminar la carrera de Arquitectura. Todas ellas cumplen un papel esencial en este negocio familiar y ayudan a que los engranajes de CedrOran funcionen correctamente.

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