¿Sabías que con la reforma laboral el recibo de sueldo de tus empleados ya cambió?

Esta columna del Dr. Jorge A. Canchi, especialista en Relaciones Laborales y RRHH y con más de 14 años de experiencia en industria, minería y Oil & Gas; explica los alcances de la modernización en los recibos de sueldo.

La ley laboral argentina en muchos aspectos estuvo prácticamente intacta durante más de 50 años. No porque funcionara perfecto, sino porque nadie se animaba a tocarla. Con la nueva reforma laboral todo cambió, y con ella vinieron modificaciones concretas que ya están vigentes hoy. Aunque el ruido judicial de la cautelar haya opacado gran parte de lo sucedido, una de las más simples y más ignoradas -especialmente por las PyMEs- tiene que ver con algo que ocurre todos los meses: el recibo de sueldo.

El papel ya no es obligatorio

A partir de la reforma el recibo de sueldo puede ser digital. La firma del empleador y del trabajador también. En la práctica, conviene la firma electrónica, que es más ágil y tiene plena validez legal. Lo mismo aplica para los libros laborales, que también se digitalizan, aunque ojo, los plazos de conservación siguen vigentes, 2 años para recibos y 10 para libros previsionales.

En la práctica, si sos una PyME significa que ya no necesitás a nadie persiguiendo a tus empleados para que firmen un papel. Ahora podés cargarlos en una plataforma y hasta almacenarlos en la nube, y desde ahí podés ver en tiempo real quién firmó y quién no. Incluso hay sistemas que bloquean la entrega del recibo siguiente hasta que el empleado firme el anterior. Sin papel, sin archivos físicos, sin corridas de último momento. El costo de implementarlo es marginal comparado con lo que ahorrás.

Lo que ahora tiene que aparecer en el recibo

El segundo cambio es menos conocido, pero igual de importante. La reforma exige que el recibo incluya las contribuciones patronales, que es lo que la empresa aporta a la seguridad social, a la ART y las obligaciones del convenio colectivo si las hubiera.

¿Por qué importa esto? Porque el sueldo que cobra el empleado es solo una parte de lo que la empresa paga. Las contribuciones patronales representan un costo adicional significativo que hasta ahora era invisible para el trabajador. Con este cambio el recibo muestra la foto completa, y eso no es solo una obligación legal, es también una herramienta de transparencia que fortalece la relación laboral.

Este cambio ya está vigente y no requiere ninguna resolución adicional para aplicarse.

¿Por dónde empezar?

Revisá el recibo que emitís hoy. Si todavía es en papel, aprovechá y digitalízalo. Y en segundo lugar, incluí las contribuciones patronales. No son tareas complejas ni costosas, pero ignorar la segunda sí puede tener un costo real ante una inspección o un conflicto laboral.

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