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Tradiciones marcadas a fuego y la importancia de la solidaridad son las bases del emprendimiento Viento Zonda

Motivada por el valor de compartir y disfrutar del arte gastronómico y todo lo que implica, Magdalena Pini, junto a un grupo de amigos creó el emprendimiento Viento Zonda. Además de ofrecer productos originales para utilizar alrededor del fuego, los jóvenes impulsan acciones solidarias a beneficio de la comunidad de Atocha.

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Un encuentro alrededor del fuego para disfrutar de un rico asado entre amigos fue el escenario que dio vida a Viento Zonda, un emprendimiento que revaloriza y posiciona productos tradicionales del rubro gastronómico. “Un atizador fue lo primero que creamos, un elemento de hierro y cuero que sirve para soplar y avivar el fuego. Desde ahí comenzamos a pensar en elementos vinculados a nuestro pasado y tradiciones para la elaboración de alimentos”, recordó la emprendedora y madre de tres hijas, Magdalena Pini, impulsora y responsable Comercial y de Marketing del proyecto.


La olla de hierro fundido es el producto más requerido de Viento Zonda, “el nombre del emprendimiento se vincula al movimiento cálido que aviva el fuego, eso es lo que queremos transmitir, para que se generen charlas, guitarreadas y unión al compartir comidas”.

Hoy son varios los productos con características únicas que comercializan, entre ellos la última incorporación una grillera para hacer verduras. “Al iniciar el proyecto en contexto de pandemia fueron muchos los desafíos que tuvimos que superar para organizarnos y luego para comercializar nuestros productos fuera del país, hasta el momento enviamos ollas de hierro fundido a Bolivia y Estados Unidos y nuestra idea es seguir trascendiendo en este sentido”.

También el aspecto solidario es clave para este grupo de emprendedores, quienes al conocer la historia de lucha de Viviana, una referente social de Atocha que abrió las puertas de su casa para instalar un comedor, decidieron apoyarla a través de un concurso artístico.

“Organizamos una acción solidaria muy novedosa a través de las redes sociales y tuvimos mucho éxito, primero por la cantidad de personas que participaron del concurso de arte, recibimos más de 100 obras con nuestra olla de hierro fundido presente, y luego subastando la obra ganadora logramos reunir fondos para la tarea de Viviana”, destacó Magdalena.

La experiencia se repite este año a través de un concurso de fotografía que ya está vigente, la consigna es compartir fotos de los productos de Viento Zonda, se otorgarán premios por creatividad y por técnica y luego se subastarán las obras ganadoras. “Consideramos que esta es una acción muy innovadora, es la forma en la que sumamos a la causa a nuestros más de 4 mil seguidores activos y aportamos a la comunidad”. Para participar a través de la red social Instagram se puede contactar a @vientozondasalta hasta el 30 de abril.


El amor por el proyecto y el vínculo que se genera con los clientes son valores agregados de este emprendimiento. “La gente valora mucho la tradición de los materiales que trabajamos, nos comparten fotos cuando cocinan y también nos cuentan los recuerdos que esto trae de los antepasados de la familia. Cuando entregamos un producto, sabemos lo que va a generar, conversamos con cada persona, les enseñamos cómo curar y cuidar la olla. Hasta el momento, el 95% de nuestros clientes realizó más de una compra, es un regalo único”.

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